El techo de cristal

Hoy colaboran con nuestro blog Rebeca Ruiz, Micaela Lafratta y Teresa Blesa, tres de las creadoras de ¡Que no te enteras!, una interesante página para desinformados sobre noticias de actualidad, sociedad, deportes, cine y TV, ciencia y artes escénicas.

A través de un trabajo realizado por ellas, hoy os hablamos sobre el techo de cristal, esa especie de techo invisible que impide a las mujeres avanzar a los cargos más altos de su trabajo.

EL TECHO DE CRISTAL

La crisis financiera que comenzó en 2008, junto con el estallido de la burbuja inmobiliaria, tuvo y tiene actualmente unas consecuencias brutales en lo que respecta a la economía en general y al trabajador y ciudadano en particular.

Los jóvenes que por aquel entonces estudiaron y tienen una buena formación, hoy día se ven obligados a irse al extranjero porque el mercado nacional está parado y no puede absorber a tantos trabajadores en. Así pues, los trabajadores sobrecualificados emigran y con ellos se marcha el capital humano que poseen (fuga de cerebros), y las inversiones que el Estado ha realizado para su formación.

Si la sobrecualificación derivada de los estudios universitarios ya supone un problema en el acceso al mercado de trabajo, la situación se agrava si nos centramos en el caso de la mujer.

Situación laboral de la mujer. Fuente: www.ugt.es

Situación laboral de la mujer. Fuente: http://www.ugt.es

Las medidas en contra de la discriminación de género a la hora de obtener un puesto de trabajo se amontonan desde hace años y, sin embargo, muchas formas se segregación sexual perviven: se ha hablado de discriminación horizontal en el sentido de que existen los llamados sectores “feminizados”, y de que predominan las féminas que ocupan empleos precarios. Pero, sin dejar a un lado el problema de la sobrecualificación es la segregación vertical, aquella que más se vincula al asunto que estamos tratando.

Techo de cristal. Fuente: http://www.kennislink.nl

Y nos referimos al conocido como “techo de cristal”.

Este fenómeno hace referencia a la escasa presencia de las mujeres en los altos cargos de las empresas;

por regla general, las cúpulas de los principales grupos empresariales españoles están ocupadas por hombres.

Los cimientos del techo de cristal se sostienen en tesis económicas algo enquistadas socialmente que consideran que emplear a la mujer conlleva costes indirectos, que ella tendrá una trayectoria laboral irregular. Estos argumentos definen un estereotipo femenino, sigue imaginando a una mujer que vivirá por y para su familia, es decir, que se acabará retirando del mercado laboral para dedicarse a sus hijos.

De este modo, mientras se olvidan de aquellas mujeres que  desechan la opción de los hijos, los empresarios justifican que la curva salarial de las mujeres actualmente se encuentre subordinada, con diferencias de varios miles de euros, a la de la del varón, según los últimos datos del INE.

Si la sobrecualificación preocupa especialmente en tiempos de crisis, el foco de atención debería situarse en el colectivo femenino: desde 2008, a la mujer se le han cerrado más puertas y se le han dejado de abrir ventanales, situación que se agrava sí es ella quien presume de título universitario.

Rompiendo el techo de cristal. Fuente: www.igniteleaders.com

Rompiendo el techo de cristal. Fuente: http://www.igniteleaders.com

En el año 2007 se tomaron medidas correctivas, justo antes de la tormenta. La Ley Orgánica 3/ 2007 tenía como fin fomentar un Plan de Igualdad que regulara al fin un acceso igualitario al mercado de trabajo, además de un proceso de selección y contratación justo para ambos sexos. Esta ley pretendía implantar en la sociedad una mentalidad que se alejara paulatinamente de la discriminación, demostrar que la productividad puede ser la misma tanto en hombres como mujeres.

Pero desde hace algunos años la crisis empaña las políticas de igualdad, y las mujeres se mimetizan entre los seis millones de parados que ya saturan las colas del INEM.

Elaborado por:

Rebeca Ruiz (@Rebeca19rm y @RebecaRuizMart1 en Twitter)

Micaela Lafratta (@MicaeLafratta en Twitter)

Teresa Blesa (@TMBlesa en Twitter)

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Un pensamiento en “El techo de cristal

  1. TIene toda la razón, el techo de cristal o suelo pegajoso impide a mujeres emprendedoras y con ganas de dirigir una empresa muchos impedimientos. La sociedad ha avanzado pero todavía no del todo como para entender este fenómeno bastante desconocido.

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